
Perras callejeras
Entre el final de los setenta y la primera mitad de los ochenta se rodaron en España un buen número de películas que en mayor o menor medida podrían denominarse como quinquis: la élite gana premios (Deprisa, deprisa de Saura en Berlín), lo callejero se confunde con el destape más casposo y sobre todo se levantan un buen puñado de pelis sinceras que son lo más parecido a la Blaxplotaition que hemos tenido por aquí. Estoy convencido de que si Taranino pudiera entender la iconografía de la Puig Condor iba a pasar por la turmix unas cuantas de quinquis de La Mina y San Blas.
Perras Callejeras es casi un epígono del género, uno de los últimos productos de la época dorada del quinqui. No es desde luego la mejor de las pelis dentro del estilo ni la cumbre de su director pero es una película entretenida que conserva – aunque de forma más amable que otros títulos – las claves del género…incluido el triste cruce entre realidad y ficción en la vida de algunos de sus protagonistas:
José Antonio de la Loma: miembro del gran doblete del cine Quinqui junto a Eloy de la Iglesia. Se trata de un director mucho más artesano que de la Iglesia, mucho más implicado con la escena quinqui hasta el extremo de convertirse en un drogodependiente más, sin embargo fue el que dio el pistoletazo de salida al género con Perros Callejeros en 1977. La trilogía del Torete inspirada en las correrías de El Vaquilla (que no pudo interpretarse a sí mismo por tener que ajustar cuentas con la justicia) es su obra más conocida. Como si se tratara de Luis Aragonés al frente de los jugones, cuando rodó Perras callejeras tenía más de sesenta años.
Sonia Martínez: la gran estrella del filme, Sonia era una de las sonrisas en alza del panorama español y la cara de la programación infantil antes que la pelipetirroja Verónica Mengod. De 3, 2, 1…Contacto y Sabadabadá Sonia dio el salto al cine con Epílogo de Gonzalo Suárez en 1984 y Perras… un año después.

La sonrisa de niños y mayores
Sonia Martínez se convirtió en un personaje popular que vivió sonados romances como el que matuvo con Cayetano Martínez del Alba pero pronto llegaron la heroina, la prostitución, el SIDA y el inevitable fallo multiorgánico en 1994.

Teresa Gimenez
Teresa Giménez: Crista es la líder de la banda de chicas, la mujer de carácter y posiblemente la más explosiva de las tres actrices. Sonia es la candidez y Teresa el sexapeal forjado en el Molino barcelonés. Gitana y procedente de un familia desestructurada de comediantes José Antonio de la Loma le da la oportunidad de su vida en Perros Callejeros 2. Cantante vocacional llegó a sacar tres discos, actuó con estrellas patrias como Parchís y sobre todo fue una vedette muy popular del Paralelo: Teresa “La Mojada”. Nadie sabe nada de ella a partir de 1988.
Susana Sentís: la tercera perra en discordia, que se lía con Tony Isbert y poco más. Apenas hizo nada en el cine pero en 1984 intervino en Los Supercamorristas junto a Jackie Chan y Sammo El Dragón Gordo Hung.
Tony Isbert: con un papel secundario pero importante en la película, el más joven de la gran saga española de cómicos conocía de primera mano el mundillo de los estupefacientes. A caballo entre los setenta y los ochenta pasó dos años y medio en “el maco” en Inglaterra por un tema de drogas.


Con el espíritu do it yourself proletario de Full Monty de fondo Kevin Smith volvió a regalarnos el año pasado otra carga de su estilo gamberro domado con sentimientos que tanto nos gusta a algunos (excepto en La chica de Jersey) y que tanto detestan los fans más garrulos que no entienden que a Bob el Silencioso también le late la patata. Smith es capaz de ponerse más cursi que Bill Cosby con una chica sentada en un retrete frente a la cámara y esa es la mirada desmitificadora que más me gusta de él.
Ayer vi
El todo terreno Tourneur filmó 


Algunos domingos estoy melancólico y la tarde suena como el tema de 